CIFOG

¡FOIE GRAS, MAGRET, CONFIT… EXCEPCIONALES CADA VEZ! El Comité Interprofesional de Palmípedos de Foie Gras (CIFOG) es una organización interprofesional que reúne a los productores y fabricantes de Foie Gras Français. Es el origen de la Carta del Foie Gras que recuerda la ética del sector, para la obtención del mejor Foie Gras en el respeto del confort y del bienestar de los gansos y los patos, criados al aire libre.

La delicia del foie gras

Su consumo se asocia con los placeres gustativos por excelencia. Desde hace 4500 años, ha atravesado siglos en los que la tradición y el saber hacer se han perpetuado de generación en generación.

Después de un buen milenio de existencia, hoy forma parte del Patrimonio Cultural y Gastronómico protegido en Francia.

Cada uno lo compra o lo cocina según sus deseos: crudo para prepararlo en casa, en el trapo, en terrina o medio cocido, y por supuesto en conserva para degustarlo para festejar la más mínima ocasión.

Rey del sabor: el magret de pato

Este trozo es el pecho del ganso o de un pato que ha producido un foie gras. El dulce-salado le funciona a la perfección, es un plato fácil de cocinar en casa.

Para tener éxito en la cocción, basta con colocar los Magrets a fuego medio, lado de la piel, sobre la sartén para asarla. Una vez dorada la piel, se retira la grasa derretida, se devuelve el Magret para una breve cocción! ¡Porque es una carne que es mejor rosada!

Placer de fusión: confit de pato

El Confit se obtiene de un método de conservación tradicional. Se trata de una carne (muslos, pata, mollejas…) cocida en su grasa. El Confit se prepara con carnes de ganso o pato que se han engordado para la producción de Foie Gras.

Con su piel sutilmente dorada, es una carne que se funde en la boca, y nosotros nos derretimos para este sabor único!

¡Seamos creativos!

Hay tantas ideas suculentas que inventar, momentos exquisitos que crear alrededor de estos 3 productos emblemáticos: Foie Gras, Magret o Confit: en bruschettas, en brochetas, en verrinas, en hamburguesas, en kébab, en bocados, y por supuesto… ¡en platos!